Andrés
Andrés
Esto no es algo que me defina, es sólo una parte de mi vida
Andrés, médico, ha luchado con su salud mental durante los últimos 10 años. Cuando vivía solo, empezó a utilizar estrategias de afrontamiento poco saludables para tolerar la ansiedad. El punto de quiebre llegó cuando esto empezó a afectar a su trabajo y a sus relaciones sociales.
Es super difícil darse cuenta y reconocer que estás teniendo problemas. Cuando por fin te va bien y resulta que tienes una recaída, es súper difícil aceptar que estás teniendo problemas de nuevo y admitir que necesitas ayuda.
A Andrés le diagnosticaron un trastorno depresivo con ansiedad que se caracteriza por una disminución significativa de casi todas las actividades, pensamientos de inutilidad y muerte, preocupaciones constantes y dificultad para concentrarse.
Hace varios años, comenzó un tratamiento de terapia cognitivo-conductual y de medicación que le ha ayudado a conseguir sus objetivos vitales.
Desarrollé un fuerte sistema de apoyo con el tratamiento psiquiátrico y psicológico. La terapia me ha ayudado mucho en los momentos críticos a manejar los pensamientos de autolesión.
He aprendido a aceptar que va a haber recaídas y que tengo que reconocerlas. Sé que mi ansiedad es demasiado alta cuando mis pensamientos empiezan a ir demasiado rápido y tengo pensamientos rumiantes.
Ha pasado por un proceso de autoconocimiento que le ha permitido identificar las situaciones desencadenantes y aprender formas más saludables de afrontarlas.
Andrés reconoce que la salud mental tiene un enorme estigma que puede afectar a diferentes aspectos de la vida de una persona, como el trabajo y los círculos sociales, y que no todo el mundo tiene la posibilidad de acceder a un tratamiento de alta calidad.
El mayor problema de la salud mental son todos esos tabúes y por eso la gente tiene miedo de hablar, cuando en realidad no se dan cuenta de que hablar de salud mental es algo positivo.
Es tomar las riendas de tu camino, de tu proceso, y seguir adelante con tu enfermedad.
En la actualidad, Andrés ha seguido haciendo terapia, lo que le ha ayudado a identificar los síntomas, a adquirir herramientas para afrontar la ansiedad y los pensamientos intrusivos, y a practicar hábitos saludables que le han permitido conseguir una vida plena.
He conseguido graduarme, continuar con mi carrera, obtener mi título y seguir trabajando duro, a pesar de tener una enfermedad mental. Esto no es algo que me defina, es sólo una parte de mi vida.
Todos los seres humanos, en algún momento de su vida, pueden luchar contra una enfermedad. No tiene por qué cambiarte la vida y depende mucho de cómo te lo tomes.